27 de abril de 2013

No te rindas


No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.

Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.

Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti.

24 de abril de 2013

Mirada Azul

Porque regala calidad, arte, sentimientos o sentidos. Porque ella es Nerva y Cuenca Minera. Porque ofrece cultura os invito a la presentación del libro "Mirada Azul" de Carmen Alcázar. No será una pérdida de tiempo, ¡seguro!



Convocatoria oficial
Nerva, 23 de abril de 2013


Carmen Alcázar presenta Mirada azul en su Nerva natal

Tras la presentación en Huelva, este jueves 25 de abril, -y en el marco de actividades de la XX Feria del Libro-, la periodista Carmen Alcázar (Nerva –Huelva-. 1983) presenta su primer libro: Mirada azul en el Museo Vázquez Díaz de Nerva (19h).
En este poemario, Alcázar ofrece versos colmados de sentimientos y sensaciones sobre el mundo que la rodea y que surgen, a veces de lo cotidiano y a veces de lo sublime. En Mirada azul, la poesía aparece arropada por la pintura de jóvenes artistas nervenses como Ángela Arias o Ángeles Cadel.

Fecha: Jueves 25 de abril de 2013
Hora: 19:00 h.
Lugar: Museo de Arte Contemporáneo 'Vázquez Díaz'.
Plaza de Hijos Ilustres, S/N, Nerva (Huelva)
Participantes: el concejal de Cultura, Juan Carlos Domínguez Cerrato, el periodista José Manuel Torres Ayala, la pintora Ángeles Cadel, el poeta Juan Antonio Arias y la diseñadora Alejandra Domínguez.


18 de abril de 2013

Este hilo que enhebro


Enviado por Auxiliadora Duque Lazo.


ESTE HILO QUE ENHEBRO

Uno vuelve a los sitios donde se deja ver
la luz que en otro tiempo iluminó la vida
y, aunque es noche oscurísima, tiene claras las cosas,
la gente que te ama a pesar de que el tiempo
arrasa el corazón con el olvido, dicen.
Uno vuelve a notarse gozoso cuando llega
y se alegra de ser ese que se esperaba.
“Prometo no romper de nuevo”, les confía.
Y como el que se siente abocado a un amor,
uno distingue bien en qué lugar exacto
revive la memoria su fiesta de guardar.

Autor: Carmelo Gullén Acosta.

9 de abril de 2013

La azotea


Se subió a la azotea, aquella donde no corre la brisa y el tiempo no pasa, para, como siempre, contemplar desde las alturas y a la distancia tranquilizadora, el río Olvido -no precisamente el Guadalete- en el que naufragan el color, el saludo y la sonrisa. Su sinuoso camino, antes bello y caliente, domina la tierra colonizada por el color negro absoluto y el gris amenazante.

Respirando el aire puro, con el corazón oxigenado, intenta recordar en qué segundo el pintor se equivocó con la paleta.  ¿O es un sueño? Será cierto, como cree, qué en algún momento el color blanco era el dueño o su imaginación, una vez más, utilizaba malas artes.

No necesita prismáticos para palpar la seriedad, la competitividad, los sueños no cumplidos. Sin esfuerzo escucha la desconfianza, la sinrazón, la soberbia, la desigualdad, la incultura, el victimismo, el miedo. ¡Ay! ¡El miedo! Ese dictador que esconde lo realmente importante  y no permite que se  disfrute el día a día. Que nos muestra el vaso sin contenido o medio vacío, cuando la realidad es justamente la contraria. Con su naturaleza tenebrosa, engaña y como gran jugador de póker que es, lanza un farol tras otro que le hacen disfrutar.

Y es el miedo individual, el que acompaña desde el nacimiento, el más poderoso de todos. Y es verdad que existen otros miedos generados por el colectivo, por la sociedad;  fomentados en la educación y el contacto, pero esos no llegan a generales. El que ordena y manda es el que sale de dentro y  domina con el mínimo detalle. El que no permite la felicidad y silencia las buenas noticias.

Cuando pasea cerca del río o corre rodeado por el humo susurra, comenta, grita: “¡abajo el dictador!”, pero pocos le escuchan. Hay mucho ruido allí abajo. Un ruido que ciega. Se desespera, se desilusiona, se enfada y siente como el río Olvido, siempre hambriento, quiere, necesita un náufrago más.

En ese instante sube a la azotea y se recupera, sana, sonríe. Estudiando su exterior –y su interior- coge fuerzas para volver a empezar en su lucha contra el dictador que dirige con mano de hierro el horizonte, sin necesitar más tiempo del necesario.

Positivo, respira, mira, reflexiona, lee y escribe en tercera persona, esperando no parecer un farsante.



27 de marzo de 2013

Trozos de nuestra historia (y II)

Autor: Fernando Izquierdo Cuéllar.
 
Un par de años mas tarde, Rothchild enviaba otra vez las plantas a España, esta vez incluyendo eucalipto, yuca, los clemátides y plantas exóticas de Chile, del Tibet, de Nueva Zelanda y de otros lugares lejanos visitados por los cazadores y exploradores de plantas de Exbury. Pero después de eso, la historia de la granja experimental parece terminar, quizás debido a la salida precipitada de Walter Browning de Riotinto un año antes. La última carta de Rothchild fue para Sir Auckland Geddes, presidente de Riotinto, que parece no compartió el interés de Browning en este tema.

Kai Hase murió joven, a principios de los 40. La compañía continuó alquilando la granja a su viuda, que era del agrado de los ingleses y de los empleados españoles. Isabel Naylor de Mendez, cuyo padre era jefe de los talleres de Riotinto, primero en la mina y luego en Huelva durante los años 40, tiene muy buenos recuerdos de aquella época en la granja: “visitar la granja era un gustazo”, dice ella. “Alrededor del cortijo crecieron verduras y árboles frutales, y también guardaron cerdos y vacas. La granja proveía a los miembros del personal de leche, mantequilla y verduras frescas; y todas las mañanas eran traídos los productos recolectados en dos burros, y escogíamos lo que necesitábamos. La señora Hase dirigía entre 15 y 20 empleados en la granja. Era una señora encantadora que nos daba a los niños una maravilosa fiesta de Navidad. Había una pista de Badminton al lado de la casa, y arriba de la colina estaba lo que llamábamos El Castillo donde los niños intentábamos ordeñar a las vacas;¡pobres animales!"

Miembros del Foro "Minas de Riotinto Libre" también recuerdan la granja y a la encantadora señora Hase, y hacen mención a los inusuales árboles que rodeaban el cortijo, incluyendo las palmas, los nísperos y los caquis. Era también el lugar favorito para las comidas campestres, y el embalse del Zumajo era popular entre los pescadores.
 
La señora Hase continuó dirigiendo la granja con Vicente Delagado Gonzalez actuando como capataz, hasta que las minas fueron vendidas en 1954. Ella se retiró a Punta Umbria, donde vivio con la familia Sevidanes en el Hotel Esperanza, propiedad de la citada familia. Finalmente, volvió a Dinamarca, donde murió, dejando atrás mucho material fotográfico y documental referente a la granja.

 Estos expedientes están siendo cuidados hoy por Manuel Sevidanes, dueño de la Taberna El Zumajo en Huelva, cuya bisabuela, abuela y madre sirvieron como amas de casa en el hogar de la famila Hase. Parece ser que este señor Sevidanes espera que le material resida finalmente en la Casa Museo de los Ingleses en Punta Umbría: una reproducción de los chalets que la Compañía construyó en la playa en 1880 para acomodar a los miembros de su personal en vacaciones.

Hoy, en el lugar de la granja experimental se encuentra Riotinto Fruit, una compañía hortícola moderna de gran escala que logra que su fruta llegue a muchos lugares del mundo. Pero nadie con los que hablé allí sabían nada de la granja experimental, y al conducir por sus terrenos vi obvio que se había borrado cualquier evidencia sólida de su existencia o al menos eran difíciles de encontrar. Me dijeron, sin embargo que excelentes informes ambientales, celosamente guardados, convencieron a los fundadores de Riotinto Fruit de que era posible producir fruta cítrica y otras frutas en esa tierra.

La señora Naylor de Mendez y los habitantes de la zona confirman que los edificios de la granja han desaparecido. Y parece que cualquier árbol plantado en el proyecto experimental de los años 20 se han perdido casi con certeza entre las miles de sinuosas filas de naranjos plantados por la Riotinto Fruit. Pero quizás un espécimen de los “Gordonias axilaris”, originaria de la alta Birmania esta creciendo entre los soportes de los robles que la Riotinto Fruit ha preservado entre los árboles anaranjados, o un vid exótica de Trpterigium se está enrollando alrededor de los postes de la cerca de los terrenos.

 Espero que este interesante artículo os complazca y que poco a poco podamos ir ampliando, no ya por lo que respecta al señor y la señora Hase, sino por todos los operarios que trabajaron en este bello paraje y que fueron vecinos de Riotinto.

 Seguiremos recopilando información.
 

21 de marzo de 2013

Trozos de nuestra historia (I)

Autor: Fernando Izquierdo Cuéllar.

Mientras que conduces hacia el noroeste de Sevilla, el paisaje andaluz de la provincia de Huelva cambia gradualmente de la seca llanura a las dulces colinas cubiertas de arboles. Mientras que las señales de la carretera comienzan a señalar a Portugal, el paisaje se puntea con los soportes de los robles de corcho, del ciprés, de alamos y castaños. Es completamente rural hasta mas alla de Nerva, y esta carretera se curva precipitadamente y desciende y te encuentras rodeado por el gran paisaje anaranjado y gris de las Minas de Riotino.
 
Aunque la vieja mina dio su nombre a Riotinto, este grupo empresarial no ha tenido conexión alguna con las minas españolas desde 1954, cuando fueron vendidas a la Compañía Española de Minas de Riotinto. La explotación minera cesó a principios del 2000 y las minas se han convertido en refugio sobretodo de turistas, de excursiones por el campo geológico, de arqueólogos industriales y de científicos investigando los orígenes de la vida en la tierra y la probabilidad de vida en Marte. Hoy, las plantas están cerradas, pero parece que podrían volver a la vida en cualquier momento.

Pasada la Mina y el campo enselvado se llega hasta El Campillo. Estoy aquí para dirigirme hacia la Riotinto Fruit S.A., porque he oído que esta en el sitio de mi meta: lo que queda de la granja experimental de Riotinto.
De vuelta a los años 20, una relación inverosímil se originó entre Walter Browning, el feroz, nombrado sin sentido director general de la mina de Riotinto; y Lionel Nathan de Rothschild (1882-1942), jefe del banco de N.M Rothschild en Londres (accionistas importantes de la Compañía). A Rothschild le gustaba definirse como “banquero por manía, jardinero de profesión” y era más feliz coleccionando rododendros y desarrollando su finca en Exbury que trabajando en el mundo de las finanzas. Hoy, Exbury, en el encantador rio Beaulieu en New Forst, cerca de Southampton, esta entre los destinos mas populares para los entusiastas del jardín en Inglaterra.

 A mediados de los años 20, Rothschild y Browning tramaron un plan para crear una plantación experimental que comprobaría como una gama de especies sobrevivía en Riotinto. No sabemos como se conocieron, pero el proyecto seguramente formaría parte de los intento de Brownig por demostrar que las tierras de alrededor de la mina eran aptas para cultivar, a pesar de las repetidas denuncias de que dichas tierras habían sido contaminadas por los “humos sulfurosos”.
 
En 1916, aconsejado por la Universidad de Copenhague, Rothschild designó a un silvicultor para la compañía. El elegido fue Kai Hase de 26 años, que, con una energía que le caracterizó, siguió supervisando la plantación de aproximadamente 9.000 hectáreas de pinos alrededor de la mina. Él empleó a niños de las escuelas de la compañía y los equipó de un gran clavo y un monedero de paño con semillas de pino. Los niños se arrastraban por las laderas haciendo agujeros y plantando las semillas. A estos “piñoneros” les pagaba 50 céntimos (medio centavo) al día. La silvicultura prosperó. En 1954 unas 14.000 hectáreas de bosque y tierras de labranza fueron entregadas a los nuevos dueños de las minas, y mucho de esos árboles y sus descendientes pueden ser vistos hoy, a pesar de los fuegos.

Para su hogar, Hase había elegido un área de tierra cercana al pantano del Zumajo, al sur de Riotinto, investigando cómo podía utilizar el agua para regar su tierra. Construyó un “bungalow”, alojamientos para los agricultores, establos y granja; y se acomodó y preparó con su esposa para crear una granja modelo.
 
En los primeros días, la granja utilizó excrementos humanos para abonar la tierra, los cuales eran recogidos por mujeres y trasladados en burro de los malolientes "Depósitos de Higienes" del pueblo de Riotinto, lo cual provocó el irónico comentario de un colaborador en una web de Riotinto: “ Los ingleses aprovecharon nuestro trabajo, nuestro sudor, nuestra sangre y hasta nuestros excrementos".

En los documentos conservados en el Archivo de Rothschild es evidente que Lionel viajó hasta la granja y se encontró con Hase, al que el le llamaba “El danés”. Realizó fotografías para hacer constar su visita, pero se cree que no queda ninguna de ellas.

“Prometí al danés algunos melocotones y nectarinas ingleses, algunos caquis y unas semillas de nogal”, escribió en Noviembre de 1925, habiendo pedido nogales a Atlanta (EEUU) y los caquis de un vivero de Yokoama (Japón).

Un año más tarde, Browning informó que los árboles estaban creciendo bien, y a cambio de las plantas mandadas a España por Rothschild, Browning le envió bellotas “de la variedad dulce que crece en este país”, semillas de jaras, y más adelante, pomelos. Browning había traído árboles de pomelos de Florida, y pensó en 1926 que los 30 especimenes plantados en El Zumajo eran los únicos de España.
 
(Continuará)
 
 
Nota: foto publicada por Pedro Real Valdés.