23 de marzo de 2017

Pregón Carnaval Riotinto 2017 (III)



El carnaval como la vida, será femenino o no será. Y aquí podemos estar muy tranquilos. El carnaval de Riotinto ya es femenino y lo lleva siendo muchísimo tiempo. Nadie entendería febrero sin los coros mixtos infantiles y adultos de la Coral o Reyes Remesal, los más de 20 años de las Niñas de la Coral, sin los grupos femeninos de Los Pitijopos, El Doblao y El Parque, las comparsas escritas por Francis Cantero o la murga femenina de La Unión que tanto mérito tiene y tanto admiro.

Mujeres tan riotinteñas como el primero o la primera. Mujeres que quieren, sufren y luchan por su pueblo. Mujeres que tienen muchas cosas que decir y que todos tenemos que escuchar. Mujeres que han sido cocreadoras de una historia única: la historia de Minas de Riotinto y que, en demasiadas ocasiones, se esconde su importancia histórica. ¿Alguien cree que las mujeres no sufrieron el Año de los Tiros? ¿Qué no fueron importantes en la huelga de 1920? ¿Qué no saben qué es la pirita, el oro y el cobre? ¿Qué no son tan mineras como cualquiera?

¿Para qué sirve el carnaval? Para que las mujeres tengan luz y altavoz, para que todos sepamos lo que quieren y piensan, para que tengan el lugar que nunca debimos robarle, para que canten su historia: la historia de Minas de Riotinto, su pueblo.

19 de marzo de 2017

Pregón Carnaval Riotinto 2017 (II)



Además de la parodia y el piropo, en el carnaval encontramos un vehículo para expresar sentimientos que llevamos dentro y que necesitamos gritar con la máxima energía posible. Sobre todo sentimientos personales que son compartidos por todos los que te acompañan en el grupo. Eso es algo que siempre hemos llevado a gala en nuestra chirigota, también cuando hemos hecho comparsa: lo que se canta lo sentimos todos; si escribimos en primera persona lo hacemos como recurso literario, pero siempre que en alguna de nuestras coplas escuchen un “Yo” entiendan un “Nosotros”.

Realmente sí hay un pasodoble escrito en primera persona, pero que cantamos con el corazón. Un pasodoble escrito por un hijo a su padre. Un padre muy especial, claro. Un pasodoble de Saúl al gran Manolo Narbona, amigo de todos, el mejor concejal de cultura de la historia de este pueblo y un profesor que dejó una huella muy profunda en todos sus alumnos, entre los que tuve la suerte de encontrarme. Cuando Manolo nos dejó yo ya era profesor de historia en un colegio de Valverde que es como mi casa, con unos compañeros que son mi familia, con unos alumnos que quiero y acompaño cada día. Sin Manolo, yo no hubiera sido historiador, no hubiera sido profesor de historia en ese colegio de Valverde tan mío.

¿Para qué sirve el carnaval? Para pedirle a mí amigo del alma que cante otra vez ese pasodoble. Lo demás viene solo.

18 de marzo de 2017

Pregón Carnaval Riotinto 2017 (I)



¡Buenas tardes, Riotinto! 

Aquí tienes a un picapiedra, un bebé, un periodista, una embarazada, un albañil, una bailarina, un dormilón, una corista, una gitana, una brasileña, un muñeco, un relojero, un prejubilado, un callejero, un siamés, una fantasía, un fenicio, un campanillero, un tenista, un malapata, un gurumelero, un gossaman, un payaso, un señor mojino, una estrellita, un cavernícola, un controlador y este año, un mojino 2.0.

Ante vosotros, un riotinteño feliz, nervioso, emocionado, que sabe que el honor de pregonar nuestro carnaval viene antes de tiempo. Un carnaval que tenían que haber pregonado antes que yo muchas personas, entre las que se encuentran, por ejemplo, Lorena y Rocío Bermúdez, mi cuñado Alberto o mi hermano Grego y sus 16 carnavales en estas tablas.

Personas que están conmigo desde siempre y que fueron los primeros que me explicaron qué es el carnaval. Me lo decían una y otra vez en esos tiempos en los que yo lo veía absurdo. No entendía qué necesidad tenían de disfrazarse de Mari Popins, de circo, de jardinero o de banquero. Ensayar cuatro meses para subirse a un escenario a cantar, criticar, parodiar…delante de centenares de personas que podían aplaudir o no, reírse o no, compartir sus críticas o no. Exponerse al escrutinio del pueblo vestido con ropas llamativas es, piénsenlo, lo más absurdo del mundo. O eso creía.

El cambio llegó cuando mi cuñado, mi hermano y el resto de los Pitijopos se disfrazaron de tortugas ninjas. Fue la primera vez que quise disfrazarme, quería pintarme la cara de verde, quería ser otro, o al menos interpretar a otro. Esa chirigota gustó mucho ese año y yo, enamorado del disfraz, además veía que disfrutaban en el escenario y las caras de los presentes en el teatro cambiaban también a mejor.

Ante la pregunta ¿para qué sirve el carnaval?, aquí tienen la primera respuesta: para ser y hacer felices a los demás. Para regalar una sonrisa al que lo necesita, para reírte con tus compañeros, para que olvidemos por un momento los inconvenientes del día a día.

Esto de pregonar el carnaval de Riotinto no me nubla la vista. Sé que no estaría disfrutando este momento si no es por esos de los que antes hablaba y en casa cantaban los pasodobles de Cádiz y los estribillos de Riotinto y seguían una tradición que empezaron otros grupos algunos años antes: la Unión, el Mortuorio, la Coral, el Chasca. Tampoco estaría hablándole a mi pueblo si no es por mi chirigota; si no es por las personas que forman mi chirigota. Por esa razón, he querido que lo primero que se escuchara de este pregón fuera una copla nuestra, cantada por todos, porque esto es tan mío como suyo. Tan mío como de los primeros que en Riotinto cantaron carnaval. Yo sólo soy uno más.

¿Para qué sirve el carnaval? Para hacer pueblo, para crear comunidad, para recordar nuestros orígenes y convencernos que compartimos un suelo muy especial, porque este pueblo es muy especial. Piropo, historia y carnaval van de la mano.
Por eso, para demostrarlo, Lorena y Rocío Bermúdez van a cantar un pasodoble de Los Mariachis de 1984. Este pasodoble es un piropo, una realidad y una vuelta a nuestros orígenes carnavaleros. ¡Qué no se olvide!

15 de marzo de 2017

Viento



Autora: Andrea Acosta para "No me toques los polos que me conozco".

VIENTO

VIENTO DE LA MINA,
DE PIRITA Y PIEDRA ROJA.
VIENTO DE MARISMAS,
DE LA LUZ Y DE LA COSTA.
VIENTO DE LA SIERRA QUE ENLOQUECE MI CORDURA.
VIENTO DE INGLATERRA DE ELEGANCIA Y DE CULTURA.

VIENTO QUE ACOMPASA LOS SONIDOS DE VIOLINES,
VIENTO QUE ACOMPAÑA VOCES RONCAS Y LAÚDES.
VIENTO DE CORAL DE GUITARRA Y NAVIDAD,
ES LA PERFECTA MEZCLA QUE RESOPLA EN CARNAVAL.

Y ES QUE EL VIENTO ES EL CULPABLE DE ESTE PUEBLO Y SU CARÁCTER,
EL QUE IMPREGNA NUESTRA ESENCIA Y QUE NOS MARCA IDENTIDAD QUE
DIFUNDE SU SEMILLA, PERO FIJA SUS RAÍCES.
EL QUE SE HEREDA Y SE CONVIERTE EN TRADICIÓN

HOY SOY LO QUE SOY, GRACIAS A MI PUEBLO.

SON RECUERDOS IMBORRABLES
LOS QUE MECE EL VIENTO,
QUE LOS LLEVA A TODAS PARTES,
A DONDE VAYAN LOS RIOTINTEÑOS.

QUE NO HAY DISTANCIA NI FRENO,
QUE PARE EL LEGADO,
QUE ME DEJASTES

HOY DOY GRACIAS A MI PUEBLO
QUE SIEMPRE QUE CAIGO
SABE LEVANTARME.


11 de junio de 2016

Autora: Cinta Gómez.

Cuando cae la noche y solo estamos mi copa de vino y yo;

Cuando el silencio y la oscuridad se imponen;

Cuando la luna es la única que me ve…

ahí, en ese preciso instante,

no escondo mi miedo tras mi sonrisa,

no me pongo la máscara de la broma para tapar mi tristeza.

Mientras ella duerme, mis lágrimas corren más deprisa

Y ya no soy la gran mujer, fuerte y luchadora, cuyo papel tengo bien ensayado y aprendido.

En ese instante vuelvo a ser la niña, que duda, que no sabe, que patalea de puro temor.

La soledad se sienta a mi lado, la miro a los ojos y encuentro paz y agobio en la misma medida.

De día sin ni siquiera pensarlo, hacia adelante, sin tiempo para ni siquiera abrir la boca, voy tirando del carro.

De noche, con la sinceridad en las manos, desnuda y desprotegida, todo se paraliza y no veo más allá.


Y tu vida...también está...disgregada?

7 de abril de 2016

Madriz


Autora: Cinta Gómez.

Madrid. La capital.
Todo me lo has quitado. Todo me lo has dado.
Asquerosa. Tráfico, asfalto, contaminación.
Fantástica. Diversidad, cultura, vida.
Odio que seas una jungla. Estrés, prisas, caras desoladas en el metro.
Amo que seas un jardín. Rastro, terrazas, conciertos, gente.
Malasaña. Lavapiés. Chueca. Historias, besos, música, bailes, teatro, vida.
Barrios. Extra radio con sabor a amargura, a comunidad, a pelea, a arte.
Me has robado mis sueños. Te has llevado mi ilusión.
Has creado pasiones. Me has dado amor.
Mi corazón vallekano quiere pasear por tus innumerables calles,
encontrar millones de vidas paralelas, tan interesantes, tan variadas.
Multicultura. Depravación. Alegría. Drogas.
Fiestas en pisos de gente que no conoces.
Cenas con tu familia que no es de sangre.
Me has hecho sentir como una mota de polvo en la mesa, una cualquiera.
He sido la Reina del Carnaval, con la ciudad a mis pies.
¿Qué quieres? Madrid lo tiene.
No quiero seguir viviendo aquí. Y te aseguro que no me iré.
Ojalá no dejes nunca de ofrecerme tanto.
Madriz, te odio, sin tí no soy.