Desde que salió derrotado en su
lucha por el Cielo, libra una guerra total que hoy está cerca de su fin. Al
inicio de esa partida de ajedrez se centraba en las fichas más importantes que,
a modo de títeres propagaban su diabólico mensaje por el mundo.
Recientemente cambió su táctica:
ahora son los peones los protagonistas. Personas que en el día a día, poco a
poco, llevan la maldad a todas las esferas de la sociedad. Gracias a ellos, la desigualdad, la sinrazón
o el egoísmo se propagan a un ritmo vertiginoso.
Hoy camina por el inframundo con una
sonrisa pícara, producto del trabajo bien hecho. Hoy sabe que ha ganado la
partida.
Muy bueno, compi! No he podido votar esta semana, pero de haber sido así te habrías llevado los puntos más altos. Te superas a ti mismo.
ResponderEliminar¡Qué gran adquisición para el mundo de la microficción!
Un hadabeso!